Arranca una oportunidad en el Clausura
Comenzó el torneo clausura del balompié nacional, y con él la gran oportunidad para las instituciones y clubes ligados a este deporte de impulsar una disciplina que desde hace unos años ha despertado el vivo interés en casi todas la regiones del país. La gente quiere fútbol, pide fútbol y deben aprovechar esto para sentar las bases del desarrollo de esta disciplina en el país.
El incremento de la asistencia a los estadios, así como la gran cantidad de medios que le dedican tiempo y espacio al balompié venezolano y el nivel de juego de los futbolistas son una muestra de cambio y mejoría. Los jugadores han ido creciendo y así los medios han tratado de mantenerse en la carrera, ya se cuenta con grandes estadios y poco a poco la logística se va acoplando a las necesidades del momento. Hay buenos y sobrados ejemplos de ese avance y quienes hemos tenido el privilegio se ser testigo desde los años 80 de el crecimiento del fútbol venezolano podemos dar fe de ese avance.
Sin embargo, las instituciones deben ajustarse a ese desarrollo y aprovechar este envión y el desempeño paralelo de la selección para darle la vuelta a la ecuación, y que no sea la Vinotinto la que motoriza el desarrollo y el amor por el fútbol, sino que sean los clubes y empresas (privadas o publicas) las que le den la base necesaria a un deporte que requiere de inversión oportuna e inteligente para evitar las desbandadas de los últimos tiempos. Imperativo es que estos desarrollos no dependan de la bondad del gobernantes de turno y que se apoyen en el capital privado existente, así como en la conexión con las comunidades e instituciones autónomas públicas cuyas políticas no varíen de acuerdo al gobierno de turno. Deslastrarse del capricho gubernamental de turno es necesario en este escenario de progreso.
En esta primera jornada hubo expectativa en algunos escenarios y en otros no, pero en líneas generales todos están pendientes de las posibilidades de al menos seis equipos que aspiran anotarse en la final para disputar el título con el CD Lara. El comienzo del torneo, el descanso de la selección hasta junio y la cercanía de la Copa Libertadores deben abrir la puerta para intensificar la conexión de la gente con sus equipos. Si los directivos no entienden esto, están condenados a fracasar y se seguirán perdiendo las oportunidades de hacer del fútbol el primer deporte del país en términos de rédito social que está en capacidad de ofrecer.
Hans Graf B
@hansgrafbogran / @lavinotinto
El incremento de la asistencia a los estadios, así como la gran cantidad de medios que le dedican tiempo y espacio al balompié venezolano y el nivel de juego de los futbolistas son una muestra de cambio y mejoría. Los jugadores han ido creciendo y así los medios han tratado de mantenerse en la carrera, ya se cuenta con grandes estadios y poco a poco la logística se va acoplando a las necesidades del momento. Hay buenos y sobrados ejemplos de ese avance y quienes hemos tenido el privilegio se ser testigo desde los años 80 de el crecimiento del fútbol venezolano podemos dar fe de ese avance.
Sin embargo, las instituciones deben ajustarse a ese desarrollo y aprovechar este envión y el desempeño paralelo de la selección para darle la vuelta a la ecuación, y que no sea la Vinotinto la que motoriza el desarrollo y el amor por el fútbol, sino que sean los clubes y empresas (privadas o publicas) las que le den la base necesaria a un deporte que requiere de inversión oportuna e inteligente para evitar las desbandadas de los últimos tiempos. Imperativo es que estos desarrollos no dependan de la bondad del gobernantes de turno y que se apoyen en el capital privado existente, así como en la conexión con las comunidades e instituciones autónomas públicas cuyas políticas no varíen de acuerdo al gobierno de turno. Deslastrarse del capricho gubernamental de turno es necesario en este escenario de progreso.
En esta primera jornada hubo expectativa en algunos escenarios y en otros no, pero en líneas generales todos están pendientes de las posibilidades de al menos seis equipos que aspiran anotarse en la final para disputar el título con el CD Lara. El comienzo del torneo, el descanso de la selección hasta junio y la cercanía de la Copa Libertadores deben abrir la puerta para intensificar la conexión de la gente con sus equipos. Si los directivos no entienden esto, están condenados a fracasar y se seguirán perdiendo las oportunidades de hacer del fútbol el primer deporte del país en términos de rédito social que está en capacidad de ofrecer.
Hans Graf B
@hansgrafbogran / @lavinotinto
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